22 de octubre de 2007

Esquel - Chubut

Cuatro estaciones compiten por el protagonismo en la Patagonia aunque es la primavera cuando la naturaleza culmina su descanso para abrirse paso y demostrar que es la fuente de inspiración de todo lo bello. Esquel, en la provincia de Chubut, no es la excepción.

En medio de imponentes cordones montañosos el sol ya entibia una multiplicidad de espejos de agua entre los que se encuentran los lagos Futalaufquen, Futalaleufú, Rivadavia, Laguna Larga, lago Verde, Menéndez, y los ríos Corcovado, Chubut y Grande, entre otros de igual belleza. Los amantes de la aventura se lanzan a las actividades al aire libre y rastrean caprichosas corrientes con el rafting por el mágico río Corcovado.


Tras la aventura
“Después de colocarse los equipos de neoprene, casco, salvavidas y chaqueta seca, comienza una aventura única. Según la experiencia y la edad de los visitantes y el grado de dificultad que se atrevan a enfrentar, podrán elegir entre diferentes sectores del río para disfrutar de unas horas o una jornada completa de rafting, esta última con almuerzo y merienda”, explicó Daniel Badiola, miembro de una agencia de turismo activo.

“Otra posibilidad es recorrer 10 kilómetros por rápidos clase dos, tres y cuatro del Corcovado hasta llegar a la frontera con Chile”, agregó.

Un ejercicio a pura adrenalina que se alimenta de increíbles paisajes, incluidos grandes cañadones que cortan la imponente y nevada cordillera de los Andes. Del mismo modo una alternativa divertida es el kayak inflable. Después de una breve pero necesaria instrucción para navegar en esta modalidad, la travesía incluye un descenso por el bullicioso río, pasando por rápidos clase dos y tres.

El kayak inflable o las balsas invitan a disfrutar de la excursión a Piedra Parada, ubicada a 150 kilómetros al este de Esquel.

El programa comienza con una flotada por el río Chubut, continúa con un almuerzo al aire libre, rodeado por espectaculares arboledas y montañas, para emprender luego trekking por los cañones que marcan el carácter del paisaje. Por la tarde, nada mejor que un refrigerio para reponer energías.

Otra posibilidad es sumarse a una expedición de dos días con paz nocturna garantizada en plena cordillera andina. Después de bajar rápidos de clase cuatro y cinco, en distintas secciones del río Futaleufú, se accede a majestuosos e inolvidables paisajes.

Centro de montaña
Para mantener la sintonía con la naturaleza y obtener la tranquilidad deseada, el centro de montaña Pueblo Alto tiene todos los condimentos necesarios para una estadía alejada de los centros urbanos.

Ubicado al pie de la cordillera, a 30 kilómetros de Esquel y a cinco del Parque Nacional Los Alerces, cuenta con guías especializados que acompañan a los huéspedes a disfrutar de bosques, cascadas, lagos y montañas en bicicleta, a caballo o en balsas.

Los más chicos podrán disfrutar de actividades diseñadas para conocer y jugar en un entorno natural que no olvidarán.

Otra propuesta consiste en una excursión exclusiva, de no más de cinco participantes para recorrer el Sendero de los Rifleros. “Se trata de la ruta que utilizaban los primeros aventureros patagónicos para trasladarse desde la zona de Puerto Madryn, en la costa atlántica, hacia Trevelin, la pintoresca aldea construida por la primera comunidad de galeses que se asentó en la zona”, explicó Jorge Gardini, operador turístico de la aventura. La alternativa puede abarcar desde medio día a jornada completa (incluye un típico almuerzo de campo elaborado al calor del fuego y rodeado por paisajes deslumbrantes). Después de una intensa caminata por la tradicional geografía de estepa comienza a vislumbrarse la cordillera de los Andes y con ella, una nueva sorpresa: el avistaje de aves, sobre todo los imponentes cóndores.

Alerzal milenario

Dentro de los múltiples paisajes vírgenes de la zona no puede faltar una visita al Parque Nacional Los Alerces que acoge al Alerzal Milenario.

Apodado lahuán (abuelo) por los mapuches, el alerce es una de las especies arbóreas más longevas del mundo, que crece un milímetro de diámetro cada 12 meses, y el Parque Nacional conserva ejemplares que superan los 2.000 años.

Múltiples senderos guían las caminatas por intrincadas geografías diseñadas por la naturaleza. Los amantes de la aventura también podrán llegar al Torrecillas, un glaciar colgante en retroceso también alojado en el parque.

Informes: Parque Nacional Los Alerces, teléfonos (02945) 47-1015/20.
E-mail: infoalerces@apn.gov.ar

Fotos, Videos y Noticias